Mirando el pasar del tiempo, figé mis ojos en el lucero más grande del cielo. Me admiré, ya que a pesar de que mis sueños me llevan a volar muy alto y lejos, tu incomparable aroma había quedado apartado de mis sentidos.
Increíblemente aquella hermosa estrella sí se percató de mi existencia y con una gran sonrisa pusiste un sentir especial a mi vida, dando el toque de amor y de ternura que tanto necesitaba mi vivir, fortalecíendome y ayudándome cuando más lo necesitaba, siempre optimista ante mis errores y entusiasta ante mis logros.
Pero al trancurrir el calendario, como todo sol, tu camino te llevó a un nuevo horizonte... y te alejaste de mi!
Al verte lejos mi rostro se entristeció, pero tu brillante explendor calmó mis ansias, pues tu voz tiene el modo y la forma de corregir mi camino e iluminar el rumbo de mis pasos, alegrando los momentos de soledad.
Me haces ser más de lo que soy! Y me haces tener más de lo que pienso merecer!
Quisiera saber cómo alcanzarte lucero mio, bueno, en realidad eso no me preocupa tanto, solo me preocupa que cuando te logre alcanzar no intentes escapar por el miedo a la desilusion y por ende, caiga yo rendido en la densa niebla de mis errores y allí ya no poder contemplar más tu enorme belleza!
Gracias por estar conmigo!
Con mucho cariño... aquí esta tu entrada Alejandrita! jeje!
Te Quiero!
Ya sabes el super rolon!
