viernes, 13 de noviembre de 2009

Cosamaloapan




La mirada apunta hasta la sima de una gran montaña y me recuerda lo lejos que estoy de ti, mi esperanza de verte se vuelve oscura como mis noches y solo el andar de tu esencia en el viento calma la angustia.


El recuerdo de tu cuerpo tan acogedor y familiar me provoca añorarte y tus encantos sutiles se convirtieron en expertos en seducir mis pasiones, regresar a ti se convierte en el nombre de mi deseo.


Porque tus virtudes me inundaron los huesos y desbordaron su brillo entre mis entrañas, dejando una huella tangible en mi corazón, este corazón que te recuerda en cada retumbar.


Me enseñaste mis virtudes como un espejo que refleja mi alma y mis logros los cristalizaste para siempre, enseñándome que lo bueno siempre será bueno a pesar de la maldad que lo rodee.