Sabiendo que en la vida he visto los más inmensos paisajes, los más emotivos lugares y los más increíbles instantes, sé también que tu mirada es la más tierna que mis ojos han visto, ya que mi corazón tiene ese fuerte recuerdo de tus ojos oscuros repletos de amor y rebosantes de ti.
Esos ojos que acompañan fielmente a tu piel hermosa, esos ojitos que me dicen tantas cosas, me cuentan de tu dolor y me secretean tus pasiones. Y es que una mirada tuya me dice que te conozco desde siempre y me hace creer que nunca te olvidare.
Cuando veo tus ojos de niña que contrastan con tu cuerpo de mujer, me doy cuenta que el brillo de ellos soborna a mis sentidos con una dosis de la más dulce seducción que puede perderme y hacerme enloquecer.
Suspiro día a día por esos ojos lindos, por tener la oportunidad de verlos una vez más, me prometo a mi mismo que no los dejare ir y que me los llevare en mi corazón para poderlos ver día a día.
Pero mi alma entristece al ver en tu mirada el temor y la soledad, y a pesar de que intento llenar de amor tus días, sé que quizás no soy lo que buscas, y al ver la preocupación en tus ojos me siento inútil porque mis palabras no pueden parar ese llanto que quita el tono de felicidad de tus ojos y les da una conexión directa con tu alma, dejando que tus sentimientos escapen sin que lo puedas evitar, así como yo no puedo evitar quererte.
Bueno, esto me recuerda a la cita de Paulo Coelho que leí alguna vez en su libro "El Alquimista"...muy buen libro!
"Los Ojos Reflejan La Fuerza Del Alma".
